30 de noviembre

Muere en 1900 Oscar Wilde, poeta y escritor irlandés, dramaturgo destacado del Londres victoriano. Escribió obras como “El retrato de Dorian Gray” o “El fantasma de Canterville”.

84 años de la muerte de Alfonsina Storni

La tercera hija del matrimonio de Alfonso y Paulina, bautizada como Alfonsina Storni Martignoni, nació el 29 de mayo de 1892 en Sala Capriasca, la Suiza italiana. Sus padres y tíos, dueños de la fábrica de Cerveza Los Alpes (en la provincia de San Juan) regresaron a Suiza en 1891, donde un año más tarde nació la pequeña Alfonsina. Pasados cuatro años la familia decidió regresar a San Juan. Allí el matrimonio crio a sus cuatro hijos: Romeo, María, Alfonsina e Hildo. Su madre bordaba, pintaba y cantaba, era maestra pero le hubiese gustado ser actriz. Su padre desde muy joven sufrió de depresión y alcoholismo. 

Vocación, trabajo y estudios

Fue en la Escuela Normal de San Juanque Alfonsina descubrió una de sus pasiones: la actuación. En esos años participó de puestas escenográficas de obras de Henrik Ibsen, Benito Pérez Galdós y Florencio Sánchez. Luego, la familia Storni se trasladó a la ciudad de Rosario por penurias económicas e instaló el Café Suizo, lugar donde Alfonsina comenzó a trabajar, dejando de lado sus estudios. En Santa Fe cumplió los 14, en 1906, año en que falleció su padre; y su madre decidió abrir una modesta escuela domiciliaria para contribuir en la economía familiar. Las mujeres tomaron trabajos de costura. 

Dos años antes, a los 12, Alfonsina había escrito su primer poema, actividad que continuó a escondidas de su madre, a la que le desagradaban sus pensamientos pesimistas, remarcándole que “la vida es dulce”. Storni se puso a trabajar de aprendiz en una fábrica de gorros. Fue el momento cuando empezó a interesarse por el anarquismo y entre sus lecturas estaba el poeta modernista Rubén Darío. Tiempo después se desempeñó en una compañía teatral, con la que realizaron una gira por las provincias y, así, aprendió la cultura del trabajo. En ese tiempo, Alfonsina escribió su primera obra de teatro, Un corazón valiente, de la que no ha quedado registro.

Su madre Paulina rehizo su vida con otro hombre y se mudó a Coronda, también en Santa Fe. Alfonsina comenzó a estudiar para magisterio rural en la Escuela Normal Mixta de Maestros Rurales de Coronda y realizó sus prácticas en Rosario. Como celadora, fue encontrando un refugio en la comunidad escolar. Su padrastro le consiguió un puesto de maestra y ella logró ponerse en contacto con dos revistas literarias de la provincia en las que empezó a colaborar: Mundo Rosarino Monos y Monadas. En este periodo, conoció y se enamoró de un hombre casado con el que tuvo un romance. Alfonsina poseía independencia económica como maestra y columnista. Al enterarse de su embarazo y la indiferencia de su pareja, decidió mudarse a Buenos Aires para criarlo sola.

Una mujer independiente

El 21 de abril de 1912, en el hospital Ramos Mejía, nació Alejandro. Como madre soltera, luchando contra los prejuicios sociales, Storni trabajó de cajera en una tienda en el centro de la ciudad y de “corresponsal psicológico” en una empresa importadora de aceite de oliva. Logró tras mucho esfuerzo publicar su primer libro, La inquietud del rosal, en 1916, y poco a poco fue consiguiendo colaboraciones literarias en publicaciones como Fray Mocho, El Hogar y Mundo Argentino

La feminista

En 1919 en sus columnas del Diario La Nación reclamaba un lugar para las mujeres. Fue, junto a Carolina Muzzilli, Julieta Lanteri y Salvadora Medina Onrubia, una de las impulsoras del voto femenino en nuestro país.

Una mujer independiente, con las ideas claras y críticas hacia la sociedad patriarcal de los años veinte, que llevó a posturas extremas: algunas mujeres la admiraban, mientras que otras la consideraban“peligrosa”. Storni era la única mujer invitada a tertulias literarias, quizá por su afinidad con el Partido Socialista entre las cuales se encontraban José Ingenieros, Amado Nervo, Manuel Gálvez y Horacio Quiroga, con quien tuvo una intensa relación de amistad.

Storni publicó El dulce daño en 1918, y la presentación fue realizada por su amigo José Ingenieros. En 1919 publicó Irremediablemente y, en 1920, Languidez, por el cual recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura.

Con Ocre (1925) y Poemas de amor(1927), Storni dio un giro a su obra: comenzó a ser más introspectiva e irónica. En 1927 estrenó su primera obra de teatro, El amo del mundo, una comedia en tres actos de corte feminista que no fue bien aceptada por el público. En 1932 publicó Dos falsas pirotecnias y escribió piezas de teatro infantil. 

Crisis emocional

Alfonsina, que lidiaba con cuadros depresivos y de paranoia, trabajó de manera muy intensa publicando poesía, disertando en conferencias y dictando clases como profesora en escuelas públicas, entre ellas, la Escuela de Niños Débiles de parque Chacabuco; el Instituto de Teatro Infantil Labardén, y la Escuela Normal de Lenguas Vivas. También fue docente de teatro en el Conservatorio de Música y Declamación, y dio clases de castellano y aritmética en la Escuela de Adultos Bolívar. 

Los médicos le aconsejaron reposo por una crisis de agotamiento, motivo por el cual comenzó a viajar a Córdoba y Mar del Plata, y descansar de la ciudad. Sin embargo, su reconocimiento en la vida intelectual estaba cada vez en aumento: a finales de la década del 20, ya se había hecho un lugar en el ambiente intelectual porteño, en el que participada de las reuniones del grupo literario Anaconda, las tertulias de Quinquela Martín en el Café Tortoni y las del grupo Signo en el Hotel Castelar. En estos encuentros conoció a Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna

Josefina Delgado, profesora de Letras y crítica literaria, autora de Salvadora, la dueña del diario Crítica (2005) y Lola Mora: la pasión de la forma (2006) y Alfonsina, una biografía esencial (2001), nos cuenta más sobre esta gran poeta argentina:

La obra de Storni engloba su universo emocional, abordando lo cotidiano y dejando de lado recursos artificiosos. Hablaba del deseo femenino y de su derecho de independencia frente al hombre, y, también expresaba constantemente su obsesión por la muerte. Se trata de una artista extremadamente sensible, que mediante la escritura manifestó la necesidad de modificar una sociedad machista, utilizando un tono irónico para burlarse de sus preceptos. A partir de «Ocre» consigue consolidar su estilo al decidir aceptarse a sí misma por fuera de la mirada del hombre, y goza reconocimiento tanto de sus pares como de sus lectores.

Los últimos años

En mayo de 1935 le diagnosticaron cáncer de mama y tuvo que someterse a una intervención quirúrgica, lo que provocó una mutilación tanto física como emocional. Durante los siguientes años, Alfonsina afrontó varias pérdidas. En 1937 Horacio Quiroga se quitó la vida y, poco tiempo después, haría lo mismo su amigo Leopoldo Lugones. Al año siguiente lo haría Eglé, la hija de su querido amigo Horacio Quiroga. 

La propagación del cáncer, los dolores físicos y el impacto emocional en su estado anímico forzaron a Alfonsina a tomar la decisión de despedirse de su hijo Alejandro, en la estación de trenes de Constitución. Dejó una carta para él, un poema para publicar en el Diario La Nación y una declaración para la Policía, pidiendo que no se culpe a nadie de su muerte.

El día 25 de octubre de 1938, Alfonsina Storni se arrojó del espigón del Club Argentino de Mujeres, a 500 metros sobre el nivel del mar en la playa La Perla, de la ciudad de Mar del Plata.

Su legado poético

Storni logró vencer la adversidad, trabajando y formándose de manera incansable. Logró ser reconocida en un mundo de hombres por su escritura y sus ideas. Con voz propia, irónica y crítica de la sociedad de la época, rompió con los estereotipos de la mujer casada dependiente del marido, incitando a la reflexión de sus lectoras en sus columnas periodísticas de La Nación y Crítica.

Un libro quemado, publicado en 2016 por Editorial Excursiones es una antología de artículos publicados por Storni entre 1919 y 1921, en la revista La Nota y el diario La Nación. Los textos sorprenden por su lucidez crítica, sobre todo en lo referente al papel que tuvieron las mujeres, y son a la vez una mirada irreverente y desafiante para la época.

Fuente: https://www.cultura.gob.ar/

Y el Premio Nobel de Literatura 2022 es para…¡Annie Ernaux!

La escritora, catedrática y profesora de letras modernas de 82 años nacida en Francia obtuvo el prestigioso galardón. El jurado dijo que lo merece “por el coraje y la agudeza clínica con la que descubre las raíces, los extrañamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal”.

Ernaux, que era una de las favoritas de este año para quedarse con el Nobel, es conocida por sus novelas engañosamente simples basadas en la experiencia personal de clase y género

Sus más de 20 libros, la mayoría de ellos muy breves que narran hechos de su vida y de la vida de quienes la rodean, presentan retratos intransigentes de encuentros sexuales, abortos, enfermedades y la muerte de sus padres.

Algunos de sus libros más conocidos son “El acontecimiento”, “Los armarios vacíos”, “Pura pasión” y “La vergüenza”. Autores como Emmanuel Carrère y Virginie Despentes la reconocen como una de las grandes influencias en sus literaturas.

FELIZ DÍA A TODOS LOS BIBLIOTECARIOS

El día 13 de septiembre fue establecido como “Día del Bibliotecario” por el Congreso de Bibliotecarios reunidos en Santiago del Estero en el año 1942 y fue instituido como «Día del Bibliotecario» a nivel nacional, en 1954, mediante sanción del Decreto Nro.17.650/54, en homenaje a los bibliotecarios de todo el país.

Este día se corresponde con la edición de la «Gaceta de Buenos Aires» del 13 de septiembre de 1810, en la que apareció un artículo titulado Educación, escrito por Mariano Moreno, en el que informaba sobre la creación por la Junta de Mayo de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, hoy Biblioteca Nacional y de los nombramientos del Dr. Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez, quienes fueron los primeros bibliotecarios oficiales de la nueva era de la Independencia de la República.

Esta fecha tiene un gran valor histórico y cultural porque la Biblioteca Nacionalfue creada a inspiración del Dr. Mariano MorenoSecretario de la Primera Junta de Gobierno de la Revolución de Mayo.

En uno de los tantos ensayos del prestigioso filosofo y pensador español, José Ortega y Gasset, encontramos la siguiente expresión «A mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser, no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, la mise au point de la función vital que es el libro.»

El oficio del bibliotecario se encuentra indisolublemente unido al origen del libro como producto cultural que contiene el registro gráfico del conocimiento y como medio de comunicación a largo plazo. En el primer caso encontramos al bibliotecario como guardián de libros y, en el segundo, como su organizador, proveedor y facilitador, por consiguiente, como profundo conocedor de sus contenidos, dando como resultado dos extremos entre los que oscila el oficio: inquisidor y erudito.

Estos profesionales, se han preparado durante años, para apoyar la formación de nuestros jóvenes en las aulas, para colaborar en el desarrollo científico del país, al interior de los centros de investigación, o construyendo una Argentina más grande.

Es el día en el que se reconoce la actividad de los bibliotecarios en todos los sectores en los que se desarrollan, labor que es de gran importancia para nuestra sociedad, una sociedad en la que el recurso más valioso es el conocimiento, por lo que el bibliotecario se convierte en un puente entre las necesidades de información y los medio con los que aquellas se pueden satisfacer.

Fuente: Universidad Nacional de San Luis

163 años de la Biblioteca del Congreso en la historia argentina.

El 23 de agosto se cumple un nuevo aniversario de la creación de la BCN, ocurrida en 1859 por ley y un presupuesto inicial de dos mil pesos destinados a la compra de 620 volúmenes pertenecientes al Mariscal Andrés de Santa Cruz, ex presidente de la Confederación Peruano-Boliviana. Conocé su historia: bcn.gob.ar/la-biblioteca/historia

24 de agosto: Día del Lector

💫 📖 El miércoles 24 de agosto, en homenaje al nacimiento de Jorge Luis Borges, se celebra el Día del Lector, ¡y la Fundación El Libro y la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) lo festejan con una suelta de más de 300 mil poemas en todo el país! 🥳

💥 Esta iniciativa se realizará el 24 de agosto de 9 a 18 hs. Enterate de todo y consultá los puntos de encuentro en: https://www.el-libro.org.ar/acciones-especiales/dia-del-lector/

Weekend Top

Real Academia Española

La Real Academia Española (RAE) se creó en Madrid en 1713, por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga (1650-1725), octavo marqués de Villena, quien fue también su primer director.

Tras algunas reuniones preparatorias realizadas en el mes de junio, el 6 de julio de ese mismo año se celebró, en la casa del fundador, la primera sesión oficial de la nueva corporación, tal como se recoge en el primer libro de actas, iniciado el 3 de agosto de 1713. En estas primeras semanas de andadura, la RAE estaba formada por once miembros de número, algunos de ellos vinculados al movimiento de los novatores.

Más adelante, el 3 de octubre de 1714, quedó aprobada oficialmente su constitución mediante una real cédula del rey Felipe V.

En 1715, después de considerar una serie de propuestas para decidir su lema, la institución, en «una votación secreta, eligió el actual: un crisol en el fuego con la leyenda Limpia, fija y da esplendor», según señala Alonso Zamora Vicente en su Historia de la Real Academia Española (1999). Para conocer mejor la historia general de la RAE, además del citado libro de Zamora Vicente, se recomienda la consulta del Catálogo de la exposición del tricentenario (2013) —coordinado por los académicos Carmen Iglesias y José Manuel Sánchez Ron— y La Real Academia Española. Vida e historia (2014), de Víctor García de la Concha, director honorario de la corporación desde 2010.

La RAE, cuyo principal precedente y modelo fue la Academia Francesa fundada por el cardenal Richelieu en 1635, se marcó como objetivo esencial desde su creación la elaboración de un diccionario de la lengua castellana, «el más copioso que pudiera hacerse». Ese propósito se hizo realidad con la publicación del Diccionario de autoridades, editado en seis volúmenes, entre 1726 y 1739, y en cuyos preliminares se incluye una sucinta historia de la corporación.

En 1715 la Academia, que en sus inicios contaba con veinticuatro miembros, aprobó sus primeros estatutos, a los que siguieron los de 1848, 1859, 1977 y 1993. La Orthographía apareció en 1741 y en 1771 se publicó la primera edición de la Gramática.

A lo largo de sus trescientos años de historia, un total de treinta y un directores han regido los destinos de la RAE, aunque dos de ellos —Ramón Menéndez Pidal y José María Pemán— repitieron en su cargo en dos períodos diferentes de sus vidas.

Instalada en su actual sede académica de la calle madrileña de Felipe IV desde 1894, la institución ha ido adaptando sus funciones a las exigencias y necesidades de la sociedad de su tiempo. Los estatutos vigentes, aprobados en 1993, establecen como objetivo fundamental de la Academia «velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad». Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras veintidós corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Fuente: www.rae.es

Biografía de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe (nació en Boston, Estados Unidos, el 19 de enero de 1809, y murió el 7 de octubre de 1849 en Baltimore)

Poeta, narrador, periodista y crítico literario americano, Edgar Allan Poe es conocido por su narrativa de terror y su maestría en el relato de influencia gótica, siendo considerado uno de los grandes maestros de la literatura universal y padre del género detectivesco.

Huérfano de padre y madre, Poe pasó por una educación irregular, de Estados Unidos a Escocia e Inglaterra, hasta su breve paso por la Universidad de Virginia, donde publicó anónimamente su primer libro, y por el ejército, publicando su segundo libro.

Poe comenzó a trabajar para diversos periódicos y revistas con los que se ganaba a duras penas la vida. Viajó por varias ciudades de California junto con su esposa, Virginia Clemm, quien era su joven prima. Su muerte en 1847, apenas cumplidos los 24, significaría el derrumbe psicológico de Poe, que se tradujo en algunas de sus mejores y más oscuras obras al tiempo que se abandonaba al alcohol y las drogas.

Con anterioridad a la muerte de su esposa, Poe ya había sido incapaz de mantener un empleo fijo en los periódicos con los que colaboraba debido a su alcoholismo, que trataba de controlar. En 1845 publicó el que sería su poema más celebrado, El cuervo.

Poe practicó varios géneros a lo largo de su carrera literaria, tratando de una manera casi obsesiva temas como la muerte, el entierro en vida o el duelo. En este sentido son muy conocidos relatos como El pozo y el pénduloLa máscara de la muerte rojaEl corazón delator o Berenice, entre muchos otros.

Además, Poe creó al primer detective moderno de la literatura, Auguste Dupin, personaje que influyó inequívocamente a autores como Arthur Conan Doyle Agatha Christie.

En 1849, Poe apareció desorientado, vestido con ropas que no eran suyas y vagando por las calles de Baltimore. Fue llevado a un hospital, pero no pudo recuperar el habla coherente para explicar qué le había pasado. La causa de su muerte no se aclaró y se ha especulado desde entonces con problemas de drogas, meningitis, sífilis o incluso rabia.

La influencia posterior de Poe en la cultura, tanto popular como académica, ha ido creciendo con el tiempo y en la actualidad es una figura incontestable, cuyos cuentos han sido llevados al cine en numerosas ocasiones e incluso ha pasado a formar parte, como personaje, de numerosos libros, episodios televisivos o largometrajes.

Breve biografía de Frida Kahlo a 113 años de su fallecimiento

Frida Kahlo nació en Coyoacán, México, el 6 de Julio de 1907. Frida era una de las cuatro hijas de un padre judío-húngaro y una madre de ascendencia indígena-mexicana. Originalmente no planeaba el convertirse en una artista. Fue una superviviente de polio, empezó un programa de pre-medicina en la ciudad de México. A los 18 años, sufrió graves heridas en un accidente de autobús. Paso alrededor de un año en cama, recuperándose de roturas en su columna vertebral, hombros y costillas, una pelvis astillada y daños en el pie. Sufrió más de 30 operaciones a lo largo de su vida y durante su convalecencia empezó a pintar. Sus pinturas, principalmente autorretratos y naturalezas muertas, eran deliberadamente ingenuas y llenas de colores y formas inspiradas en arte folklórico mexicano. Cuando tenía 22 años, se casó con el muralista mexicano Diego Rivera, 20 años mayor que ella. Esta relación tormentosa y apasionada sobrevivió infidelidades, la presión de sus carreras, el divorcio, una segunda boda, los asuntos amorosos lésbicos de Frida, su mala salud y su incapacidad de tener niños. Frida una vez dijo: «Sufrí dos graves accidentes en mi vida, uno en el cual un tranvía me arrolló y el segundo fue Diego». El accidente de tranvía la dejó invalida físicamente y Rivera la dejó invalida emocionalmente.

Durante su vida, Frida creó unas 200 pinturas, dibujos y esbozos relacionados con las experiencias de su vida, dolor físico y emocional y su turbulenta relación con Diego. Ella pintó 151 pinturas, 55 de las cuales son autorretratos. Cuando le preguntaban porque pintaba tantos autorretratos, Frida contestaba: «Porque estoy sola tan a menudo, porque soy la persona que conozco mejor».

En 1953, cuando Frida exhibió en solitario por primera vez en México (la única que celebró en su país natal durante toda su vida), un crítico local escribió:

«es imposible el separar la vida y el trabajo de esta persona extraordinaria. Sus cuadros son su biografía».

Esta observación sirve para explicar porque su trabajo es diferente del de sus contemporáneos. Cuando se inauguró su exposición, la salud de Frida era tan mala que su medico le dio que no se levantara de la cama. Frida insistió en asistir a la inauguración y, en el puro estilo de Frida, así lo hizo. Llegó en una ambulancia y su cama en la parte trasera de un camión. La colocaron en su cama y cuatro hombres la cargaron y llevaron hacia los huéspedes que esperaban.

Ambos, Frida y Diego eran muy activos en el Partido Comunista en México. A principios de julio de 1954, Frida hizo su última aparición pública, cuando participó en una manifestación comunista. Poco después, el 13 de Julio de 1954, a la edad de 47 años, Frida falleció.

Una vez, cuando le preguntaron sus disposiciones funerarias, Frida replicó: «Cuando muera quemen mi cuerpo, no quiero ser enterrada. He pasado mucho tiempo acostada. ¡Simplemente quémenlo!»

El día después de su muerte, amigos y familiares se concentraron en el crematorio para asistir a la cremación de la artista más grande y más original de México. A punto de convertirse en un ícono internacional, Frida supo cómo dar a sus fans un último adiós inolvidable. Mientras el llanto de sus admiradores llenaba la habitación, un súbito golpe de calor viniendo de las puertas abiertas del incinerador, causaron que su cuerpo se sentara. Su pelo, ahora en llamas, resplandecía alrededor de su cabeza como un halo. Los labios de Frida parecieron esbozar una seductora sonrisa mientras las puertas se cerraban. La última entrada de su diario reza : «Espero alegre la salida y espero no volver jamás – Frida «.

Sus cenizas fueron colocadas en una urna pre-columbina, la cual se exhibe en la Casa Azul que compartió con Rivera. Un año después de su muerte, Rivera regaló la casa al gobierno mexicano para que se convirtiera en un museo. Diego Rivera murió en 1957. El 12 de Julio de 1958, la Casa Azul se abrió oficialmente como el Museo Frida Kahlo.

Frida ha sido descrita como «…una de las grandes divas de la historia, una bebedora de tequila, fumadora y narradora de chistes subidos de tono, bisexual que cojeaba por su barrio bohemio vestida con fastuosos vestidos indígenas y daba festivas cenas para gente como León Trotsky, el poeta Pablo Neruda, Nelson Rockefeller y su marido intermitente, el muralista Diego Rivera. «

Alfonsina Storni, a 82 años de su fallecimiento. Breve biografía. 

Alfonsina Storni, a 82 años de su fallecimiento. Breve biografía.
(Capriasca, Suiza, 29 de mayo de 1892 – Mar del Plata, Argentina, 25 de octubre de 1938)
Poetisa argentina de origen suizo. Alfonsina Storni pasó a ocupar un lugar destacado en el panorama literario hispanoamericano por la fuerza con que aparece en sus versos la afirmación de una mirada femenina sobre el mundo. Junto a la chilena Gabriela Mistral y la uruguaya Juana de Ibarbourou, contemporáneas suyas, fueron las primeras en luchar por lugares de reconocimiento para la mujer en los espacios de la literatura de América.
A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, y residió en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. Se graduó como maestra, ejerció en la ciudad de Rosario y allí publicó poemas en las revistas Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Se trasladó luego a Buenos Aires y fue docente en el Teatro Infantil Lavardén y en la Escuela Normal de Lenguas Vivas.
En 1917 fue nombrada maestra directora del internado de Marcos Paz. Por esa época comenzó Alfonsina Storni a frecuentar los círculos literarios y dictó conferencias en Buenos Aires y Montevideo; colaboró en las publicaciones Caras y Caretas, Nosotros, Atlántida, La Nota y en el periódico La Nación. Compartió además la vida artística y cultural del grupo Anaconda con Horacio Quiroga y Enrique Amorín y obtuvo varios premios literarios.
Madre soltera, hecho que no era aceptable en su época, Alfonsina Storni fue sin embargo la primera mujer reconocida entre los mayores escritores de aquel tiempo. Su trayectoria literaria evolucionó desde el romanticismo hacia el intimismo sintomático del modernismo crepuscular para desembocar en la vanguardia. El rasgo más característico de su producción fue un feminismo combativo en la línea que se observa en el poema Tú me quieres blanca, el cual se halla motivado por las relaciones problemáticas con el hombre, decisivas en la vida de la poetisa.
La obra poética de Alfonsina Storni se divide en dos etapas: a la primera, caracterizada por la influencia de los románticos y modernistas, corresponden La inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919), Languidez (1920) y Ocre (1920). La segunda etapa, caracterizada por una visión oscura, irónica y angustiosa, se manifiesta en Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938).
Su poesía, era fundamentalmente de temática amorosa, feminista y con una mirada al mundo más real.  Sus composiciones reflejan, además, la enfermedad que padeció durante gran parte de su vida y muestran la espera del punto final de su vida, expresándolo mediante el dolor, el miedo y otros sentimientos desmotivacionales.
Storni hizo también incursiones en la dramaturgia: en 1927 estrenó en el Teatro Cervantes El amo del mundo, y en 1931 aparecieron Dos farsas pirotécnicas, que incluían Cimbellina en 1900 y pico y Polixena y la cocinerita. En 1950 se editó Teatro infantil, pero varias de sus obras para niños permanecen inéditas. En 1936 colaboró en el IV Centenario de la fundación de Buenos Aires con el ensayo Desovillando la raíz porteña.
En la década de 1930 viajó a Europa y participó de las reuniones del grupo Signos, donde asistían figuras importantes de las letras como Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna. En 1938 participó en el homenaje que la Universidad de Montevideo brindó a las tres grandes poetisas de América: Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y ella misma.
El 20 de mayo de 1935, Alfonsina fue operada de un cáncer de mama. Se pensaba que era un tumor benigno, pero en realidad tenía ramificaciones. La mastectomía le dejó grandes cicatrices físicas y emocionales. Siempre había sufrido de depresión, paranoia y ataques de nervios, pero los síntomas de enfermedad mental se recrudecieron. Se volvió recluida y evitaba a sus amistades.
El 18 de octubre de 1938 decide viajar a Mar del Plata y el martes 25 de octubre a la madrugada, Alfonsina Storni abandonó su habitación de hotel y se dirigió a la playa La Perla. Se suicidó arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres.
Hay versiones románticas que dicen que se adentró lentamente en el mar y sirvieron como inspiración para componer la canción «Alfonsina y el mar», la cual relata el suceso y sugiere el motivo. Su cuerpo fue velado inicialmente en Mar del Plata y finalmente en Buenos Aires. Sus restos se encuentran enterrados en el cementerio de la Chacarita.